El melocotonero, Prunus persica, es uno de los frutales más cultivados gracias a la calidad de sus frutos y a su rápido inicio de producción. A finales del invierno y comienzos de la primavera ofrece una atractiva floración rosada, muy ornamental, que cubre las ramas antes de la aparición de las hojas y aporta gran valor estético al jardín.
Tras la floración, desarrolla sus conocidos melocotones, frutos de piel aterciopelada y colores que van del amarillo al anaranjado con tonalidades rojizas, según la variedad. Su pulpa es jugosa, dulce y aromática, perfecta para consumo en fresco, repostería y conservas.
El melocotonero presenta un crecimiento medio y una copa abierta y bien estructurada. En la edad adulta alcanza generalmente entre 4 y 6 metros de altura, con una anchura similar. Requiere plena exposición solar, suelos bien drenados y riegos regulares durante la fructificación para obtener cosechas abundantes y de alta calidad.
El melocotonero es una excelente elección para quienes buscan un árbol frutal productivo, ornamental y de fácil cultivo, ideal tanto para huertos familiares como para jardines.








