Variedades: (REINA CLAUDIA, FORTUNE)
El ciruelo común, Prunus domestica, es uno de los frutales más cultivados por su alta productividad y la excelente calidad de sus frutos. Durante la primavera se cubre de una delicada floración blanca, muy ornamental y atractiva para polinizadores. Tras la floración, desarrolla sus conocidas ciruelas, que varían en forma, color y sabor según la variedad.
Entre las más apreciadas se encuentran la Reina Claudia, famosa por sus frutos redondeados de color verde amarillento y sabor muy dulce y aromático, y la Fortune, de mayor tamaño, piel rojiza y pulpa firme, jugosa y equilibrada entre dulzor y acidez, muy valorada para consumo en fresco.
El ciruelo presenta un crecimiento medio y una copa abierta y bien estructurada. En condiciones adecuadas alcanza aproximadamente 4–6 metros de altura y una anchura similar en la edad adulta. Requiere una exposición soleada para una buena fructificación y suelos bien drenados, adaptándose bien a huertos familiares y jardines de tamaño medio.
El ciruelo común es una excelente elección para quienes buscan un árbol frutal productivo, resistente y de fácil cultivo, con cosechas abundantes y frutos de gran calidad.








